Entre abuelos y nietos florece un tipo de relación afectiva de características muy especiales. Un ejemplo notable lo ofrece una reciente crónica de la revista Verne, a la cual pertenece la imagen que acompaña esta entrada. Ellos son Antonio Quiles y su nieto, Lluís Martínez. La historia comenzó con la sugerencia, por parte este último, de un cambio de canal televisivo. Al abuelo le apasionan los eventos deportivos. Disfruta sobre todo con el futbol, cuya visión le recuerda su etapa de jugador juvenil en un equipo local. La propuesta consistía en cambiar los deportes por un canal de viajes.

Fue todo un acierto. Antonio quedó fascinado con aquella ventana abierta al mundo. París le emocionó especialmente y así se lo comunicó a Lluís la siguiente vez que se vieron. Este no se lo pensó dos veces: el entusiasmo del abuelo bien merecía invitarle a hacer un viaje. No necesitó preguntarle, aceptó encantado. Era el año 2016 y tuvieron como destino Milán. Desde entonces han recorrido Francia e Italia. Se alojan siempre en lugares céntricos por si Antonio (97 años) necesitara algún tipo de atención. Pero este cuelga una mochila a la espalda y recorre incansable las ciudades que visita. El nieto redescubre lugares ya conocidos. “Con tu abuelo, cambia todo”, afirma; mientras, este guarda sus vivencias en una libreta. Ambos disfrutan viajando juntos.

Abuelos y nietos: dinámica demográfica

La dinámica demográfica ha transformado considerablemente las relaciones intergeneracionales. Muchas personas mayores desempeñan hoy un valioso papel con respecto a ayudas familiares o cuidado de nietos. La situación es posible gracias a la mayor esperanza de vida y a unas condiciones socioeconómicas y de salud más favorables que en el pasado. Nunca antes tantos mayores tuvieron la oportunidad no solo de ver a sus nietos alcanzar la adolescencia y la juventud, sino la etapa adulta. Conforme estos crecen, el tipo de relación se transforma; sin embargo, los vínculos afectivos permanecen intactos.

El rol de los abuelos está actualmente más relacionado con el apego y el cariño que con la jerarquía y la autoridad. Un ejemplo más de sólidas relaciones, en este caso entre abuelas y nietas, lo ofrece la revista QMayor, como puede verse en este enlace. Más próxima a nuestro medio, en la misma revista, la abuela de Rozalén sirve a esta cantautora de fértil fuente creativa. La relación entre abuelos y nietos, como capital afectivo común, no parece correr un peligro inmediato.

 

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