Los beneficios de la educación en la vejez son amplios y efectivos. Unos bajos niveles formativos se asocian a un mayor riesgo de discapacidad funcional y morbilidad. Pero los niveles instructivos de los mayores son, por razones históricas, inferiores a los del resto de grupos de edad; debido a ello, la OMS considera el acceso a la educación como un derecho básico de las personas mayores.

Un porcentaje elevado de quienes forman el colectivo de mayor edad careció en su infancia de unas oportunidades de aprendizaje adecuadas. Esta circunstancia condicionó enormemente su desarrollo vital. La enseñanza obligatoria concluía con los aprendizajes más básicos, pero incluso estos quedaban frecuentemente lejos del alcance infantil. En un contexto marcado por carencias materiales de todo tipo, la temprana incorporación al trabajo resultaba una condición común. El abandono escolar constituía a menudo una necesidad ineludible para las familias. Niñas y niños asumían así responsabilidades y tareas poco acordes a su edad. Las primeras se veían abocadas al cuidado del hogar, que incluía el de hermanos, familiares enfermos o ancianos; los segundos, a duros trabajos físicos para contribuir al sostenimiento económico familiar.

Beneficios de la educación: nunca es tarde

Aquellas indefensas criaturas traspasaron hace tiempo el umbral de la vejez. Muchas de ellas, especialmente las mujeres, no olvidaron las carencias formativas de su infancia y, pasados los años, acogieron con entusiasmo las oportunidades educativas que brindaba una sociedad más justa e igualitaria. Escuelas de Adultos, Aulas para mayores, Universidades de la Experiencia… diferentes denominaciones para espacios de aprendizaje ofrecidos a los mayores. La variada oferta existente, especialmente en grandes núcleos poblacionales, permite elegir en la actualidad en función de necesidades o preferencias personales.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) ha proclamado:  “Toda persona, en cualquier etapa de su vida, debe disponer de oportunidades de aprendizaje permanentes, a fin de adquirir los conocimientos y las competencias necesarias para hacer realidad sus aspiraciones y contribuir a la sociedad”. Celebremos la existencia de tal derecho y deseemos que los beneficios de la educación alcancen pronto al conjunto de la población mundial.

2 Respuestas

  1. Pedro Ángel

    Soy una persona jubilada de la vida laboral . Pero no de la personal.
    A todos los mayores que me escuchen les digo que destierran el aburrimiento pues es el principio de toda enfermedad , que destierren la tristeza , la apatia y ala soledad, y den lavienvenida a la felicidad y a la positividad , busquen amigos como cuando eran zagales , busquen inquietudes y pasiones , de cosas que nunca se atrevieron a hacer por que no era lo correcto para su edad , atrevanse a hacer cosas que antes no tenían tiempo , vuelvan a ser zagales con inquietudes, no deportes de riesgo, pero si de ilusiones , pasiones , amores , deseos de compartir experiencias he historias bonitas de sus vidas que seguro las hay y que se perderán en la noche de los tiempos si las olvidamos sin contarlas , a donde irán esas cosas que no decimos , a donde irán esas cosas que no hacemos, los besos que no damos y a donde irán esos abrazos que deseamos y nunca nunca damos ??
    Por eso escucha , hermano mayor , no te centres en cuanto dinero cobras si no en como lo disfrutas, da igual la cantidad si tú,solo comes, solo descansas, solo duermes y solo te quejas nada más .
    La soledad no te viene sola , solo llega cuando tú no haces nada nada nada más .
    La enfermedad no teniente sola , solo viene cuando tú no te cuidaste o no te cuidas en la actualidad ese cuerpo que recibiste en préstamo y nunca en propiedad ,
    La vida humana tiene una durabilidad de( 0 a 100 )años .
    Por eso hay que saber racionar esas fuerzas de ese motor y si abusate de él y no te queda gasolina, siempre te queda la occiòn de bajarte a la calle y caminar, pues el camino hacia tu felicidad está en tu mano retomar .
    Menos penas. Menos obligaciones menos encargos de los demás y
    Menos llorar por los que se fueron y ya no están y más libertad para dedicar tu tiempo a lo que te haga feliz nada más , esa felicidad que siempre te la negaste a ti mismo , por dársela alos demás.
    Eso de que hay dar mucho y pedir, poco queda en el recuerdo , pues en tu últimos momentos en esta cuesta de la cuarta etapa de tu vida o piensas tú o nadie pensará por ti , si no por el mismo , sea hijo , nieto o sobrino , solo seras un viejo y nada más .

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