Carlos Soria ha demostrado con creces cómo los años no impiden alimentar sueños. El tesón y el esfuerzo personal obran milagros, tal como se desprende de la lectura de su biografía, recientemente publicada. En un extenso volumen, a la historia del veterano alpinista se unen múltiples testimonios de familiares, amigos y compañeros de escalada. Nació en Ávila, en 1939, pero su infancia transcurrió en el duro Madrid de la posguerra. De familia muy humilde, comenzó a trabajar de encuadernador a los 11 años; de entonces conserva aún un ejemplar de El Quijote, con tapas de piel y letras doradas.

A los 14 años, se incorporó a un pequeño taller de tapicería propiedad de su padre y su tío. Su vocación por la escalada afloró temprano, en la sierra de Guadarrama. Con 21 años realizó su primer ascenso dificultoso, en los Alpes Franceses; viajó en Vespa tres días, junto a un amigo. Padre de familia numerosa, sacó adelante a su prole trabajando como tapicero hasta su jubilación, a los 65 años. Desde entonces se dedica en cuerpo y alma al alpinismo. Su asombrosa fortaleza física es producto de duros entrenamientos en esquí de fondo, escalada en hielo, bicicleta de carrera y gimnasio. 

Historial deportivo de Carlos Soria

En 1990, ascendió por primera vez a uno de los catorce ochomiles de la Tierra (montañas que sobrepasan los 8.000 metros de altitud). Aumentó el número de cumbres de esta categoría en 1994, 1999, 2001, 2004, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011 y 2014, alcanzando la docena en mayo de 2016.

Su inmensa pasión por la montaña le ha hecho acreedor de numerosos galardones. Entre otros merecidos reconocimientos, es Premio Nacional de la Sociedad Geográfica Española y Medalla de Plata al Mérito Deportivo de la Comunidad de Madrid; la Federación Española de Montaña le concedió la Medalla de Oro en 1968, 1971 y 1975 y le nombró Mejor Deportista del Año en 1976; la Federación Española de Esquí le premió asimismo como Mejor Deportista del Año en 1979; la Real Sociedad de Peñalara le concedió la Medalla de Oro en 1991, 1994, 2000 y 2004; ingresó en la Real Orden del Mérito Deportivo en 2001; el Consejo Superior de Deportes le concedió la Medalla de Plata al Mérito Deportivo en 2011.   

Carlos Soria y las redes sociales

Gran parte de sus expediciones las realizó casi siempre en solitario y con escasos recursos. Desde 2011, recibe el apoyo del BBVA; ayuda que le convirtió en una de las más célebres personalidades del mundo deportivo. Las redes sociales han seguido en directo sus hazañas; la última, el ascenso del peligroso Annapurna (8091 m). Pero Carlos Soria no se da por satisfecho y aspira a coronar los dos ochomiles restantes para consumar su objetivo. Es una historia de superación personal que pone un broche admirable al año que termina.

¡Esperemos que el próximo año sea pródigo en nuevos modelos de envejecer activos

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