Cuidar el corazón es siempre un buen propósito: un corazón sano favorece un envejecimiento activo y saludable. El próximo 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón con numerosos actos conmemorativos; sociedades y fundaciones científicas internacionales pretenden así dar a conocer los beneficios de su cuidado. En nuestro país, difunde este mensaje la Fundación Española del Corazón, una institución promovida por la Sociedad Española de Cardiología. A tal efecto, desde hace varios años, se organizan actividades como eventos deportivos, talleres formativos o revisiones de salud. Alcalá de Henares, localidad desde la que se edita esta página, es una de las ciudades donde se desarrollan dichos actos, en los días indicados en este enlace.

¿Cómo cuidar el corazón?

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) constituyen la principal causa de mortalidad a nivel mundial. Estas dolencias, que incluyen patologías cardiacas y cerebrovasculares, son responsables anualmente de un número considerable de muertes prematuras. Un hecho relevante es que el mantenimiento de estilos de vida saludables contribuiría en gran medida a reducir su volumen. La mayoría de las ECV se pueden prevenir actuando sobre determinados factores de riesgo conductuales. El tabaco, las dietas inadecuadas, la inactividad física o el consumo nocivo de alcohol son las causas más importantes de ECV. Sus perjudiciales efectos se manifiestan en forma de hipertensión arterial, niveles de glucemia y/o colesterol elevados; sobrepeso u obesidad. Este tríptico propone diferentes pautas de comportamiento orientadas a cuidar el corazón.

Pero, para disminuir las ECV es necesario adoptar, además de medidas individuales, estrategias poblacionales de mayor calado. Según La OMS, existen intervenciones de probada eficacia, cuyo bajo coste las hace factibles incluso con limitados recursos. Entre otras acciones, es recomendable desarrollar políticas integrales sobre el tabaco y el consumo de alcohol; elevar impuestos sobre alimentos con alto contenido de grasa, azúcar o sal; controlar la calidad nutricional de los comedores escolares, así como favorecer la construcción de vías peatonales y carriles para bicicletas que promuevan la actividad  física. Solo una apuesta firme por políticas comunitarias de promoción de la salud hará posible reducir las ECV a medio plazo.

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