Me mantengo joven, a los 110 ya estaré algo achacoso, bromea Juan Tamariz (1942) en una entrevista reciente. El sentido del humor y la vitalidad de este expresivo mago son bien conocidas; no obstante, él declara que no hace humor, que solo sale contento al escenario: hacer magia es para mí una fiesta, una celebración, y trasmito al público la alegría que siento”.

Desde niño le ilusionaba convertirse en mago. A los 5 años pedía a sus padres que le llevaran al circo y, a los 6, le regalaron una caja de magia Borrás. Alrededor de los 11 comenzó su aprendizaje por medio de libros, aunque entonces apenas existían manuales de enseñanza; con 16 se afilió a una sociedad de ilusionistas. Ya adulto, conoció grandes profesionales que le hicieron comprender que la magia es un arte complejo, mezcla de técnica y psicología. “En la magia no hay engaño, hay ilusión“, sostiene.

¿Por qué retirarme, si me mantengo joven?

Tamariz goza de un prestigio unánime a nivel internacional. Ha participado en numerosos congresos y seminarios de magia. Tiene publicados veinte libros sobre ilusionismo, que han sido traducidos a múltiples idiomas. Del último de ellos, titulado El arco iris de la magia, asegura que es inaguantable por sus quinientas páginas, todas teóricas. Sin embargo, se muestra orgulloso de su bonita portada, ilustrada por su hija Ana, directora de una prestigiosa escuela de magos.

No le faltan energía ni creatividad para continuar activo. Su entrega al público es absoluta. En cierta ocasión, al salir a escena, notó un intenso dolor en las piernas que le inmovilizó. Tuvo que permanecer en el mismo sitio durante toda la función, sin moverse; al acabar, no podía andar: se le habían roto ambos gemelos. La propia actuación le había producido un efecto analgésico. Anduvo con muletas los dos meses siguientes.

Ensaya cada día durante horas; a veces, hasta catorce. Mezcla trucos viejos y nuevos, pero su combinación ofrece siempre espectáculos distintos. Suele salir al escenario con una funda de violín donde guarda diferentes juegos; en función de la respuesta del público, va eligiendo unos u otros. Es evidente que, al afirmar “me mantengo joven”, piensa seguir trabajando sin que le importe la edad. En este portal sobre envejecimiento activo es un hecho conocido que la jubilación no detiene a artistas veteranosEn el mes de septiembre, nuestro mago volverá a representar su espectáculo “Magia potagia y aún más” y seguiremos disfrutando viéndole actuar.

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