Los beneficios de las legumbres son numerosos, por ello 2016 ha sido declarado Año Internacional de las Legumbres. La medida fue tomada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, conocida por sus siglas en inglés como FAO. Este organismo pretende sensibilizar sobre las ventajas del consumo de legumbres, tanto por razones de salud como ecológicas. Incrementar su producción contribuiría a combatir el cambio climático. Las leguminosas permiten la rotación adecuada de los cultivos y mejoran la fertilidad del suelo; por otra parte, sirven de apoyo al sostenimiento económico de muchas familias.

Con sus numerosas variedades, las legumbres han constituido a lo largo de la historia parte esencial de la dieta humana. Sin embargo, sus innegables cualidades no han evitado su fama de alimento para pobres, por lo que su consumo se ha reducido considerablemente en las últimas décadas. En los años 60, se consumían en España alrededor de 10 kg de legumbres por persona y año; la cifra fue disminuyendo hasta alcanzar la mitad, 4,9 kg exactamente, en el año 2000. La tendencia a la baja permaneció imparable hasta 2011, año en el que apenas se consumieron 2 kg por persona. El consumo de 2014, de 3,14 kg, parecía anunciar una discreta tendencia al alza, pero fue pasajera; en 2015, descendió a los 3,06 kg.

Beneficios de las legumbres para la salud.

Las legumbres son fuente de proteínas y contienen abundantes vitaminas y minerales; hierro entre estos últimos. Son ricas además en fibra, elemento indispensable para el buen funcionamiento intestinal y el control del colesterol LDL. Tienen pocas grasas y su bajo índice glucémico las convierte en un alimento adecuado contra el riesgo de diabetes. En las actuales guías alimentarias, el consumo recomendado se cifra en 2/3 raciones semanales. Una reciente investigación científica ha demostrado que su consumo diario reduce las cifras de colesterol e hipertensión arterial, contribuyendo a disminuir el riesgo cardiovascular y metabólico. El estudio ha sido realizado por el Centro de Nutrición Clínica y Modificación de Factores de Riesgo del Hospital St. Michael, en Canadá.

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