Dormir bien para mejorar la memoria. Se trata de un paso primordial y mucho más si esta última se resiente, ya que están conectados de un modo muy especial. El sueño no es una situación uniforme; por el contrario, consta de diversas fases que se repiten a lo largo de la noche. En cada una de ellas predominan unas ondas cerebrales distintas. El electroencefalograma, que registra la actividad de dichas ondas, lo muestra bien a las claras.

La fase I es un estado de duermevela. Los músculos se relajan y los ojos se mueven despacio; el individuo cae en el sueño poco a poco, aunque aún es consciente de lo que ocurre a su alrededor. La fase II se corresponde con un sueño algo más profundo. El tono muscular se reduce y el movimiento de los ojos es más pausado. Las ondas cerebrales de ambos periodos se conocen con el nombre de alfa y theta. El verdadero descanso, tanto a nivel físico como psíquico, se produce en las etapas III y IV. Hay un sueño muy profundo, del que cuesta salir en el caso de ser despertado. Sus ondas características, las delta, son más lentas.

La fase V recibe el nombre de fase REM, que proviene de la traducción del inglés de «movimiento de ojos rápido». Es la última y en ella se producen los sueños. El ritmo cardiaco y la tensión arterial se aceleran, al igual que el movimiento de los ojos. No hay tono muscular y surgen de nuevo las ondas theta e, incluso, las beta, que son propias de la vigilia. Se la conoce también con el nombre de sueño paradójico.

Dormir bien para mejorar la memoria: ¿qué ocurre en la fase REM?

La importancia de la fase REM deriva de la consolidación de los recuerdos del día. Durante el estado de vigilia llega al cerebro una gran cantidad de datos; sin embargo, acumular toda ella entraña graves riesgos. Es sabido que el olvido cumple un papel esencial en el funcionamiento de la memoria. Tan necesario es almacenar lo útil, como rechazar lo superfluo. Y es precisamente la fase REM la encargada de decidir cuáles son las huellas que se afianzan y cuáles no. Durante la noche se suceden entre 4 y 5 ciclos de sueño con sus distintas fases. Y para que la memoria no decline es primordial que transcurran bien. Cuidar el sueño es pues un paso fundamental: está en juego la memoria y su buena marcha.

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