La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) ha hecho de Stephen Hawking el científico más conocido del mundo; en ausencia de esta enfermedad, y pese a su mente privilegiada, es probable que su notoriedad hubiera quedado limitada al ámbito académico. Pero lo que le convierte en protagonista de esta sección no son solo sus excepcionales dotes intelectuales, sino el hecho de continuar desarrollándolas aún. El pasado 8 de enero, Hawking cumplió 76 años en plena actividad profesional.

Nació en 1942, en Oxford, Inglaterra, y le diagnosticaron la enfermedad a los 21 años. La expectativa de vida de los afectados por ELA suele oscilar entre 2 y 5 años; pero, contra todo pronóstico, el plazo todavía no se ha agotado. Las razones de tan larga supervivencia se desconocen. Quizá se deban a una combinación entre su dotación genética y los sofisticados mecanismos que le ayudan a respirar y comunicarse; aunque, como él mismo asegura, puede que obedezcan a su desmedida pasión por el trabajo.

Vivir con esclerosis lateral amiotrófica

Stephen Hawking estuvo casado dos veces, tiene tres hijos y varios nietos. La Teoría del Todo, una película basada en las memorias de la primera esposa, cuenta su singular biografía; estrenada en 2014, fue nominada con 5 premios Oscars. Estuvo a punto de morir en varias ocasiones, pero el científico ha investigado sin descanso el universo; es asimismo un gran divulgador y autor de numerosas publicaciones. Uno de sus libros, Brevísima historia del tiempo, de 1988, batió récord de ventas en su país. Su meritorio trabajo le ha proporcionado múltiples distinciones y un reconocimiento internacional.

Pero sus actividades no se ciñen solo al mundo de la ciencia. El día antes de celebrar su último cumpleaños intervino ante 400 espectadores y habló de los problemas emocionales recurriendo a los agujeros negros del universo como metáfora. Afirmó, alentador, que los agujeros negros no lo son tanto como los pintan: tienen salida. Aconsejó que, a pesar de las dificultades que puedan aparecer, es bueno reírse de uno mismo y de la vida en general; pues, en caso contrario, se pierde toda esperanza.

El mensaje tiene un valor incalculable. La depresión en la vejez, y a cualquier edad, es cada vez más frecuente. Pero se puede salir de ese negro túnel. Así lo asegura Hawking, a quien podemos contemplar en el video superior. Una cruel enfermedad, como la esclerosis lateral amiotrófica, no ha logrado hacerle desistir de sus sueños y objetivos. Todo un ejemplo de superación personal.

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