Moverse más para vivir mejor es un consejo muy repetido. ¿Quién no lo ha oído? Pero, al parecer, no nos lo creemos del todo; de otro modo, el sedentarismo no sería un patrón de conducta tan común. Los datos son concluyentes. El 60% de la población no realiza ejercicio físico de un modo regular y el 30% es completamente sedentario. Según la OMS, la inactividad física es un problema de salud pública. Cada año se le atribuyen 3.200.000 fallecimientos; es decir, cada 10 segundos, causa una muerte.

El ejercicio es bueno para el cuerpo y la mente a cualquier edad. Pero lo es aún más a medida que se envejece. A partir de los 40 años, la pérdida de masa muscular y ósea en el organismo es constante. Y se corre el riesgo de sufrir una vejez prematura si no se toman medidas. Aunque el remedio está claro: moverse más. Las ventajas para la salud se ponen de relieve muy pronto. No importa la edad de comienzo, sino la actitud y la motivación con que se hace. Una guía muy útil de la SEGG se puede descargar aquí.

Nunca es tarde para empezar un plan de ejercicio; no sirve solo con pasear o subir la escalera. Eso sí, conviene adaptar el tipo de actividad física a las capacidades de cada cual. Y tener en cuenta si existen contraindicaciones de carácter médico. Sin embargo, no es frecuente; se recomienda incluso ante enfermedades graves. Eso sí, el método de trabajo se ha de diseñar bien. Lo ideal es una mezcla de entrenamiento de fuerza y resistencia, de equilibrio, de flexibilidad y de ejercicio cardiovascular. No obstante, conviene seguir siempre las directrices de los expertos. No hay duda de que son una gran ayuda a la hora de lograr los mejores resultados.

 

14 razones que animan a moverse más para vivir mejor

  1. Mejora la forma y resistencia física
  2. Aminora la sensación de fatiga
  3. Protege la densidad de los huesos
  4. Regula los valores de la tensión arterial
  5. Ajusta el nivel de glucosa en sangre
  6. Contribuye a mantener el peso
  7. Aumenta el tono y la fuerza muscular
  8. Flexibiliza las articulaciones
  9. Favorece la relajación
  10. Eleva el estado de alerta
  11. Reduce la ansiedad y el estrés
  12. Incrementa el bienestar
  13. Previene el deterioro cognitivo
  14. Acentúa la calidad de sueño

La lista podría ser más larga pero, a mi juicio, ya hay bastantes motivos. ¿O tú no lo crees así?

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