Rita Levi-Montalcini considera ridícula la obsesión por los años en su libro Un as en la manga. Rebate así a Norberto Bobbio quien, por el contrario, contempla la vejez con pesimismo. En sus memorias, tituladas De Senectute, el experto en Filosofía del Derecho escribe: «Diré con una sola palabra que mi vejez es melancólica, entendiendo la melancolía como la conciencia de lo que no he conseguido, ni podré conseguir». Pero su compatriota, ya que ambos nacieron en Italia en el año 1909, rechaza esta actitud. «Al contrario que Bobbio, pienso que no debemos vivir la vejez recordando el tiempo pasado; sino haciendo planes para el tiempo que nos queda, tanto si es un día, un mes o unos cuantos años.

La neurocientífica mantuvo hasta el final la intensa labor de investigación que inició de joven. Falleció en 2012, a los 103 años, e hizo siempre una firme defensa del ejercicio cerebral. Según ella, el uso del cerebro fue siempre un privilegio de las clases sociales acomodadas, como el clero o la nobleza. La inmensa mayoría de la población trabajaba desde la infancia en condiciones muy duras para poder sobrevivir. Esta circunstancia impedía un adecuado desarrollo mental y limitaba la capacidad cognitiva en la vejez. Por fortuna, las condiciones de vida son hoy bien distintas. El acceso al conocimiento se ha democratizado y ya no está solo al alcance de una minoría.     

Obsesión por los años: alternativas 

Como antídoto contra la aversión a la vejez, Levi-Montalcini recomienda valerse del cerebro. Al contrario que otros órganos, señala, no sólo no se desgasta, sino que se fortalece con la práctica; así mismo, hace aflorar cualidades de la personal que permanecen ocultas. La capacidad cognitiva del ser humano es el as en la manga que permite encarar con éxito la última etapa de la vida. La mente se debe ejercitar para evitar su declive. Y esta actitud es más efectiva que preocuparse por los años. En este enlace aparecen algunas recomendaciones al respecto.

La imagen superior es un fotograma de Arrugas, una bella película de animación estrenada en 2011 y dirigida por Ignacio Ferreras. Está basada en la novela gráfica del mismo título cuya autoría corresponde a Paco Roca.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.