Los riesgos del envejecimiento parecen inquietarnos. La vejez es una etapa asociada comúnmente con deterioro, pasividad y dependencia. ¿Pero es realmente cierta esa suposición o se trata de uno de los abundantes estereotipos que rodean ese proceso? Sin duda alguna, cada vez vivimos más años, pero calificar esta circunstancia como grave amenaza para la sociedad es más que cuestionable. Desde ámbitos con intereses muy diversos, especialmente económicos y financieros, se nos advierte de los supuestos peligros de la actual evolución demográfica. Se resaltan los pesados costes de soportar a la población envejecida.

Considerar negativo el hecho de que la mayor parte de la población alcance los 60 años o más resulta ciertamente incongruente. La mayor esperanza de vida no es sino el resultado de las mejoras socioculturales, económicas y sanitarias producidas a partir del siglo XIX. ¿Deberíamos renunciar a los beneficios logrados? Por fortuna, investigaciones académicas rigurosas ponen de manifiesto lo equivocado de los anteriores enfoques. En realidad, el uso correcto de los datos invalida los pronósticos interesados sobre los riesgos del envejecimiento.

Riesgos del envejecimiento: una imagen distorsionada

El video que acompaña esta entrada trata sobre esta etapa de la vida, si bien desde una perspectiva diferente. Paloma Navas, doctora en Salud Pública por la Universidad Johns Hopkins, en USA, nos previene sobre los riesgos del envejecimiento. Sin embargo, se trata de un tipo de senectud muy especial, que ella denomina de forma inteligente envejecimiento imaginario.

¿Y qué es el envejecimiento imaginario? Pues nada más, y nada menos, el conjunto de creencias erróneas sobre la vejez que cada persona asume como inequívocas. Estas creencias se adquieren en la infancia más temprana y se alimentan a lo largo de la vida. Afectan, además, tanto a los mayores como a los propios profesionales sanitarios que trabajan con ellos. Cambiar las actitud negativas hacia la vejez modifica su trayectoria. No existe una fecha de caducidad en la que se pueda tirar la toalla, afirma, tajante, la doctora. El contenido de la charla es excelente; su ponente, una gran comunicadora que nos invita a construir una sociedad para todas las edades. Una sociedad en la que quepamos todos, sin lugar para estereotipos discriminatorios en razón de la edad. ¡No dejes de escucharla, te convencerá!

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.